Un día
como hoy, en 1913, uno de los poetas mas insignes de nuestro país se suicidó porque
tenia lepra y esa enfermedad no tenia cura, en aquella época.
Este
poeta es siempre recordado por su emblemático poema dedicado a nuestra bandera. Quién no se emociona al leer o escuchar el simbólico poema "Arriba el Pabellón".
Dejamos
con ustedes esta patriótica expresión poética:
Arriba
el Pabellón
¡Tercien
armas! ¡como quiera! el acostumbrado estruendo
ello es que el sol va saliendo y hay que enhestar la bandera.
Enfilado
pelotón de la guardia somnolienta al pie del asta presenta arbitraria
formación.
Y
hecha a las dos auroras en que cielo y Patria están pasan de largo a su afán las
gentes madrugadoras.
Ni
ven el sol de la raza cuyos colores lozanos tremulan entre las manos del
ayudante de plaza.
Ni
del lienzo nacional fijo ya a delgada driza recuerda que simboliza toda una
historia inmortal.
Pues
cada matiz encierra lo que hicieron los mayores
por el bien y los honores y el rescate de la tierra.
El
rojo de su gloriosa decisión dice al oído: "Soy - dice - el laurel teñido con
su sangre generosa."
Es
el azul de su anhelo progresista clara enseña color con que el alma sueña cuando
sueña con el cielo.
El
blanco póstumo amor a sus entrañas se aferra dar por corona a la guerra el
olivo redentor.
¡Presenten
armas!, ya ondea el Pabellón y se encumbra bajo el sol que deslumbra y el clarín
que clamorea; ladra un can del estridente sonido sobresaltado arde en aromas el
prado rompe en trinos el ambiente.
¡Que
linda en el tope estás dominicana bandera! ¡Quién te viera, quién te viera más
arriba mucho más!
(Tomado
de vanguardiadelpueblo.do).