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A continuación te dejamos la canción que fue compuesta por petición nuestra y que entonamos en las actividades que realizamos cada vez que es posible.

HIMNO AL LIBRO (texto)

HIMNO AL LIBRO (música)

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lunes, 4 de abril de 2022

Sagrario Díaz Santiago. En el 50 aniversario de tu asesinato

Escuchemos la canción: "Sagrario, sucede a veces" del compositor Pedro Núñez del Risco interpretada por Manuel de Jesús, cliqueando desde aquí mismo.

Este martes 4 de abril, en nuestra sección de Efemérides comentábamos los hechos que acontecieron ese día en la UASD, en 1972, cuando fue baleada la dirigente universitaria Sagrario Ercira Díaz Santiago.

Mencionamos también los 10 días de agonía; vividos también por todo el pueblo dominicano.

Tomamos como fuente una conversación telefónica que sostuvimos con su hermana Morayma Díaz Santiago, quien entonces tenía 12 años. Así mismo, el libro publicado por su hermano Fidias Omar Díaz Santiago, quien fue testigo presencial de la tragedia, ya que acompañaba a Sagrario en esos momentos.

 ¿Cómo era Sagrario?

Doña Morayma  recuerda que: … “Sagrario era una muchacha muy alegre, ordenada, interesada en que nosotros, sus hermanos menores, aprendiéramos a leer y escribir. Nos asignaba lecturas tales como: La cabaña del tío Tom, la cual tuvimos que leer y comentarle a ella, capítulo a capítulo, lo que entendíamos de esa obra. Además debíamos sacar una lista de las palabras que no entendíamos para buscar su significado en el diccionario".

 Sigue diciendo: "Se ocupaba mucho de su apariencia física. Le gustaba andar bien combinada. Era delgada, pesaba como 90 libras. Tenía el pelo oscuro, muy fino, siempre muy bien peinado.

Ella estudiaba en horas de la tarde. Después de comer tomaba café y mientras lo hacía buscaba la ropa que iba a usar, la ponía sobre la cama para asegurarse de que todo combinaba. Mientras hacía todo esto escuchaba un programa radial de danzones, tarareándolos mientras se vestía. Era una joven con una buena perspectiva de su futuro. Quería ser economista para aportar su talento al país.”

Su hermano Fidias cuenta en su libro que Sagrario caminaba despacio. Efectivamente, siempre estaba contenta y se ocupaba mucho de los demás. En su libro: La UASD ametrallada y Sagrario asesinada, Fidias relata:

Sagrario salió temprano de la casa pues debía inscribir a una de sus hermanas en la Universidad. Se dirigió a Registro a inscribir a su hermana Mayra. Yo ya estaba allí ayudando en el proceso de inscripción. Ambos éramos dirigentes estudiantiles del FUSD".

"A las 10 de la mañana comenzó el cerco a la UASD. Brigadas policiales llegaron con la intención de ubicar, dentro del recinto universitario, a Tácito Perdomo, un joven vinculado a grupos que defendían a los colonos azucareros. Y que, según las autoridades del Gobierno, era un comunista que fraguaba el asesinato del Presidente Joaquín Balaguer".

"A medida que avanzaban las horas, el cerco policial se iba estrechando, llegaban más y más agentes, sobre todo a las esquinas formadas por Alma Mater y Correa y Cidrón. Más tarde llegaron el Rector Magnífico Jottin Cury y el vicerrector Tirso Mejía Ricart a quienes se les impedía entrar a las instalaciones de la UASD. Luego de varias llamada se les permitió pasar y se inició una larga negociación tratando de que se retirara la policía y que los estudiantes pudieran marcharse a sus casas"

"Recordamos que no había docencia. Era el período de reinscripción. Había cerca de mil estudiantes haciendo su proceso.

La policía insistía en que Tácito Perdomo se encontraba dentro de la Universidad. Todos los que estaban dentro de la UASD, por solicitud de sus autoridades (Consejo Universitario y Asamblea) se reunieron en el Alma Mater".

"En cierto momento se dijo que se permitiría la salida de los estudiantes, sin embargo, de los primeros 10 que salieron, 8 fueron apresados. Así no valía la pena salir."

"A las 4 de la tarde, se reforzó el número de agentes policiales con armas largas. El jefe policial Ney Nivar Ceijas ordenó el avance de las tropas con bombas lacrimógenas y disparos".

Desde la mañana hasta las primeras horas de la tarde, mientras transcurría todo este drama, Sagrario mantuvo informada a su familia haciendo tres llamadas a su casa, diciendo lo que estaba sucediendo a cada momento.

"En ese momento alguien gritó desde uno de los pasillos del Alma Mater: “… el Himno Nacional…! Y todos comenzaron a cantarlo."

"Comenzaron los disparos. Todos se tiraron al suelo.“

Fidias y Sagrario buscaron refugio  entre las matas del jardín. Comenzaron a lanzar bombas lacrimógenas. Sagrario sintió que se asfixiaba y, tratando de alejarse de la zona donde estaban las bombas, levantó la cabeza y en ese momento recibió un impacto de bala en la parte de atrás de su cabeza que le salió por la frente.

Fidias le habló. Sagrario no contestó. Al mirarla se dio cuenta de que estaba herida en la cabeza. Parecía grave. Comenzó a buscar ayuda para sacarla de allí aunque la policía intentaba impedirlo.

Lograron sacarla de la UASD y llevarla a la Clínica Gómez Patiño. Los doctores, Bernardo Defilló y José Joaquín Puello dieron lo mejor de su talento para sacarla del coma en el que estaba sumida por causa del disparo. La extracción quirúrgica de la bala fue un éxito, pero Sagrario no recupero la conciencia.

Durante 10 días hubo mejoría en su estado de gravedad y también retroceso. El pueblo dominicano mostró una gran solidaridad. Estudiantes de universidades privadas, de escuelas, colegios, la prensa, en fin, todo el país protestó indignado por el abuso policial que había tronchado una vida joven y fructífera.

Finalmente, el viernes 14 de abril a las 4:20 de la tarde, a la misma hora en que fue baleada en día 4, Sagrario dejó de existir.

Dejó de hacerlo físicamente porque, aún hoy, 50 años después su ejemplo, su memoria, nos acompaña.

Es nuestra intención que al contar estos hechos nuestra juventud que ya encontró trillada la senda de la democracia la sepa valorar, reconocer su verdadero valor. Pues ahora decimos cualquier cosa en cualquier medio y no existen aquellas represalias que cegaban vidas.

Sagrario no llegó a casarse, no tuvo hijos, no tuvo nietos. No obstante, su estela luminosa puede ayudar a alumbrar un camino de valores reales para los que no vivieron en su tiempo pero pueden aprender de su trayectoria.

Agradecemos la amabilidad de la Familia Díaz Santiago en las personas de Xiomara Díaz, quién nos puso en contacto con doña Morayma  y don Fidias Omar Díaz Santiago. Y, nuestra gratitud hacia ellos por compartir sus vivencias con nosotros.

 Recomendamos la lectura de la obra: La UASD ametrallada y Sagrario Asesinada. Puede encontrarla en la Sala de Servicios de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, para ampliar detalles de esta historia.

 

Para finalizar esta entrega escuchemos la canción: Sagrario abierto de la compositora e intérprete venezolana: Gloria Martín Gómez, cliqueando aquí.

viernes, 18 de enero de 2019

Gastón Fernando Deligne, un poeta de la Patria

Un día como hoy, en 1913, uno de los poetas mas insignes de nuestro país se suicidó porque tenia lepra y esa enfermedad no tenia cura, en aquella época.

Este poeta es siempre recordado por su emblemático poema dedicado a nuestra bandera. Quién no se emociona al leer o escuchar el simbólico poema "Arriba el Pabellón".

Dejamos con ustedes esta patriótica expresión poética:   

Arriba el Pabellón

¡Tercien armas! ¡como quiera! el acostumbrado estruendo
ello es que el sol va saliendo y hay que enhestar la bandera.

Enfilado pelotón de la guardia somnolienta al pie del asta presenta arbitraria formación.

Y hecha a las dos auroras en que cielo y Patria están pasan de largo a su afán las gentes madrugadoras.

Ni ven el sol de la raza cuyos colores lozanos tremulan entre las manos del ayudante de plaza.

Ni del lienzo nacional fijo ya a delgada driza recuerda que simboliza toda una historia inmortal.

Pues cada matiz encierra lo que hicieron los mayores
por el bien y los honores y el rescate de la tierra.

El rojo de su gloriosa decisión dice al oído: "Soy - dice - el laurel teñido con su sangre generosa."

Es el azul de su anhelo progresista clara enseña color con que el alma sueña cuando sueña con el cielo.

El blanco póstumo amor a sus entrañas se aferra dar por corona a la guerra el olivo redentor.

¡Presenten armas!, ya ondea el Pabellón y se encumbra bajo el sol que deslumbra y el clarín que clamorea; ladra un can del estridente sonido sobresaltado arde en aromas el prado rompe en trinos el ambiente.

¡Que linda en el tope estás dominicana bandera! ¡Quién te viera, quién te viera más arriba mucho más!

(Tomado de vanguardiadelpueblo.do).



viernes, 11 de enero de 2019

HOSTOS Y BOSCH EN LA DOMINICANIDAD. Diómedes Núñez Polanco

Ellos se encontraron en el bosque de libros de la Carnegie. Don Adolfo fue el testigo de excepción en aquella biblioteca de sueños. Hostos y Bosch, dos vidas y un pueblo solamente. Era el San Juan de 1938. No sólo se trataba de patriotas, forjadores de mundos nuevos. Además, amazonas de amor, generosidad, ternura. De sus aventuras brotaban libros, escuelas, periódicos, tribunas, auroras. Fueron inmigrantes, caminantes, peregrinos, como Bolívar, Martí, José de San Martín, Duarte, Gómez, Luperón, Benigno Filomeno de Rojas...
Bosch se impregnó tanto y fue tal la conmoción que recibió en lo más hondo de su ser al conocer la obra del Maestro, que lo marcó hasta la eternidad. Por eso, en su “Hostos, el sembrador”, advierte:
“Si mi vida llegara a ser tan importante que se justificara algún día escribir sobre ella, habría que empezar diciendo: ‘Nació en la Vega, República Dominicana, el 30 de junio de 1909, y volvió a nacer en San Juan de Puerto Rico a principios de 1938, cuando la lectura de los originales de Eugenio María de Hostos le permitió conocer que fuerzas mueven, y cómo la mueven, el alma de un hombre consagrado al servicio de los demás’ “.
De ahí que no extrañe el que ambas vidas llegaran a encontrarse en los caminos de la inmortalidad. Y coincidencias de la historia: Cuando Hostos decidió fundar en Puerto Rico el primer capítulo de su Liga de los Patriotas, no lo hizo en San Juan ni en Mayagüez, sino en Juana Díaz, el pueblo natal de Ángela Gaviño Costales, la madre de Don Juan.
Llegó por primera vez a tierra dominicana, el 30 de mayo de 1875. Luego escribiría: “Ignoraba que allí había yo de conquistar algunos de los mejores amigos de mi vida”.Conoció al general Gregorio Luperón, a Segundo Imbert, a Federico Henríquez y Carvajal... Aunque en agosto de ese año, elabora el plan de Escuelas Normales para la República, es el 5 de marzo de 1876 que funda La Educadora, sociedad-escuela destinada a “popularizar las ideas del derecho individual y público, el conocimiento de las constituciones, dominicana, norteamericana, latinoamericanas, y los principios económicos-sociales; en resumen: educar al pueblo”. Pero sería en el segundo período (1879-1888) de sus tres permanencias en nuestro país, cuando la Escuela Normal de Santo Domingo abrió sus inscripciones, el 14 de febrero de 1880, en la calle de Los Mártires (hoy Duarte) número 34. Las labores se iniciaron el día 18. “La instalación de la Escuela Normal -escribe el Maestro- se hizo como se hacen las cosas de conciencia: sin ruido ni discurso. Se abrieron las puertas y se empezó a trabajar. Eso fue todo.”
En vísperas de una de las salidas de Hostos del país, en diciembre de 1888, Salomé Ureña expresó: “Vengo a cumplir un deber sagrado, vengo a satisfacer en leve parte una deuda de inmensa gratitud. (...) Hablo, señores, de la deuda contraída con el Director de la Escuela Normal, con el implantador sincero y consciente del método racional de la enseñanza moderna en la sociedad dominicana.” Y resume ella toda la constelación de aportes a su Quisqueya:
“Le vi aparecer trayendo por séquito los rayos de las nuevas ideas, de las ideas redentoras, de las ideas de la civilización actual, y yo, que siempre he suspirado, que suspiro aún, que suspiraré mientras aliente, por el engrandecimiento moral y material de mi país, batí palmas de gozo y esperé.(...) Te vas; pero germinará la simiente que dejas en el surco, y los frutos del porvenir se fecundarán con la savia de tus doctrinas pedagógicas.”
Para Pedro Henríquez Ureña, más que de una enfermedad biológica, “Hostos murió de asfixia moral”. Y en esa dirección hubo de recordarlo su compatriota José Ferrer Canales: “Si Bolívar es la conciencia política de América, Hostos es su conciencia moral.”
Amó tanto nuestro país, que aunque vivió y fue reconocido en otras naciones de América del Sur, con niveles socio-económicos superiores a los nuestros, prefirió la patria dominicana; incluso, centros académicos de varios puntos y presidentes de Chile le solicitaron que permaneciera en sus territorios. En realidad, era parte de nuestra piel y de nuestra sangre. Su abuela paterna, doña María Altagracia Rodríguez y Velasco, había nacido en República Dominicana. Hostos permaneció entre nosotros casi la cuarta parte de su vida; de sus sesenta y cuatro años, estuvo aquí cerca de catorce. De sus seis hijos, cuatro nacieron en nuestro país. Los otros dos, en Chile. A uno de ellos lo nombró con el apellido del Padre de la Patria dominicana: Filipo Luis Duarte. ¿Acaso lo hiciste, Maestro, por las palabras de Salomé al despedirte?: “¡Adios! Cuando en las horas tranquilas que te esperan bajo otro cielo, acuda a tu memoria un pensamiento amargo en el cual palpite el nombre de mi patria piensa también que hay en ella corazones amigos que te recuerdan y almas agradecidas que te bendicen”. En la fragua de su magisterio brotaron las semillas del ideal transformador y liberal de nuestra nación. Anduvo por casi toda la geografía de la República. Se dejó embriagar por el verdor de los campos y la magia de los arcoiris de nuestros cielos. Se constituyó, por derecho propio, en uno de los fundadores de la nacionalidad dominicana.
Ya avanzado el otoño de sus días, el 11 de enero de 1998, Juan Bosch escribió, de puño y letra, su último testimonio de amor y veneración sobre el Maestro, en el libro de visitantes distinguidos de este Panteón de la Patria: “Eugenio María de Hostos no ha muerto ni morirá mientras los pueblos del Caribe mantengan su imagen de creador de la enseñanza que lo convirtió en padre de todos los hijos de nuestras tierras”.

lunes, 5 de marzo de 2018

La muralla, exitosa obra de Joaquín Calvo Sotelo

Un día como hoy, 5 de marzo de 1905, nació Joaquín Calvo Sotelo, académico español, periodista, escritor de libros de viajes pero, sobre todo, dramaturgo muy popular y premiado.

Su obra de mayor éxito fue "La muralla", muy polémica, traducida a varios idiomas y representada muchísimas veces. Trata el tema de los vencedores y vencidos de la guerra civil española.

viernes, 23 de febrero de 2018

¿Supiste? Hernando de Gorjón no era lo que parecía.

Como dicen los fumadores de cachimbo o tabaco cuando están terminando de fumar y alguien le pide de su tabaco: “chupe usted y déjeme el cabo”. Esto lo decimos porque esta expresión se usa cuando alguna noticia o información nos deja con la boca abierta y este es nuestro caso de hoy.

Resulta que el muy bien ponderado don Hernando de Gorjón, quien supuestamente era un noble y bondadoso caballero, fue dejado sin ropa en medio de la calle por el historiador Emilio Cordero Michel.

Gorjón fue dueño de varias propiedades en la Villa de Santo Domingo y una de ellas la donó para que allí funcionara el primer establecimiento que funcionó como casa de altos estudios. Es el edificio donde se encuentra hoy el Centro Cultural de España en Santo Domingo, el cual ha sido restaurado y está en magníficas condiciones.

No queremos quitarle suspenso a esta interesante historia, por lo tanto lo dejamos con el enlace que los harás disfrutar de lo que consideramos una “Novela”, Cliquea aquí

lunes, 19 de febrero de 2018

Primera intervención estadounidense a la República Dominicana. El derrumbe

Poco antes de que ocurrieran los hechos relacionados a la primera intervención estadounidense a la República Dominicana, Federico García Godoy escribió una obra que fue reconocida, años después de que se escribiera. Pues, al ocurrir la intervención, los estadounidenses la confiscaron y prohibieron su distribución en el territorio nacional y el extranjero.

Nos referimos a la obra "El derrumbe" en la cual se analiza todo el proceso que dio como resultado la ominosa ocupación estadounidense a la República Dominicana. 

Si alguno de nuestros usuarios desea leer este libro, puede solicitarlo a nuestro correo o pueden leerlo en este Blog.

jueves, 15 de febrero de 2018

15 de febrero de 1970, ¿accidente o atentado?


Al anochecer, el 15 de febrero del 1970, un avión DC-9 de la línea bandera nacional, Dominicana de Aviación, despegó del Aeropuerto Internacional de Punta Caucedo y pocos minutos después, cayó al mar Caribe ante la mirada atónita de quienes iban o venían del aeropuerto.

Se ha especulado mucho acerca de si esta tragedia fue causada por un accidente o un atentado. Se manejó la teoría por mucho tiempo, de que la razón de la caída del avión fue un atentado tramado por Ramfis Trujillo Martínez, hijo mayor del terrible dictador Trujillo Molina. Se decía que Ramfis lo había ordenado porque en ese vuelo viajaban a New York, vía Puerto Rico, el General Antonio Imbert Barrera (uno de los ajusticiadores de Trujillo), su esposa Guarina, su hermana y la hija de Imbert Barrera quien se casaría en pocos días y la familia compraría el ajuar para la boda.

Cosas del destino, Antonio Imbert Barrera, a última hora, no tomó el avión por lo que perecieron su esposa, su hermana y su hija. Pero él salvó la vida. Su hijo Segundo Imbert Tesón, tan pronto supo la noticia se dirigió a la zona y alquilando una yola, le pidió al pescador que era su dueño que lo llevara mar adentro para ver si encontraba algún sobreviviente de su familia o algunas de sus pertenencias. Después de un rato, navegando entre tiburones y restos del avión, Imbert Tesón divisó una cartera rosada que le pareció conocida y así fue: era la cartera de su hermana la cuál identificó por que dentro de ella estaba su pasaporte.

En este vuelo iban también 12 de las 13 integrantes de la selección femenina de voleibol de Puerto Rico y Carlos (Teo Cruz), su esposa, su hijo y su hija. A Teo Cruz, campeón nacional de boxeo de las 135 libras, se le presentó la oportunidad de no viajar, cuando al llegar al counter de Dominicana, verificó que en la casa se le habían quedado los tickets de abordaje. Pero, estando en la fila, habló para que aún así, le permitieran abordar junto a su familia. Las brigadas de rescate encontraron el cadáver de Teo Cruz abrazado al de su hija y el de su esposa abrazado al de su niño.

En esta tragedia falleció toda la familia de Rafael Alcántara, conocido en los años 70 como Raffo, el Soñador. Él era cantante y desde ese momento en adelante todas sus canciones se referían a la gran tragedia que lo sumió en un profundo estado de depresión. Unos 30 años después, Raffo decidió quitarse la vida arrojándose desde un puente.

Ya fuera accidente o atentado este hecho marcó las vida de muchos familiares de  las víctimas que fallecieron en el avión DC-9 de Dominicana. Para que tengan una idea de cuánto  dolió esta catástrofe les dejamos un enlace con más información sobre este tema. Clique aquí.
  
Y otro enlace con la canción interpretada por Raffo, el Soñador,  quien la compuso a raíz de la tragedia. Cliquea aquí.

viernes, 9 de febrero de 2018

Ulises Francisco Espaillat, un pensador liberal.

Foto de Ulises Francisco Espaillat

Ulises Francisco Espaillat fue uno de los presidentes dominicanos más destacados por su pensamiento liberal. Su intención, de hacer un gobierno en el cual se respetaran las libertades de los ciudadanos, no fue entendido por su generación y, tal vez, por eso su gobierno tuvo una duración muy breve.

Si nuestros usuarios quieren más información sobre este ilustre personaje, pueden solicitar la obra: Una utopía inconclusa: Espaillat y el liberalismo dominicano del siglo XIX, de la Dra. Mu-Kien Adriana Sang Ben, actual presidenta de la Academia Dominicana de la Historia al correo electrónico: usepedibn@gmail.com, o a través de este Blog.

196 años atrás, Santo Domingo vivió una tragedia.

Entrada de las tropas haitianas a Santo Domingo en 1822 

Tal como dicen nuestras efemérides de hoy, el 9 de febrero de 1822,  Jean Pierre Boyér entró a la ciudad de Santo Domingo, por la Puerta del Conde seguido de un enorme ejército de soldados haitianos.

Se recuerda que, la ciudad de Santo Domingo, estaba amurallada y para ascender a ella, era obligatorio entrar por la Puerta del Conde De Peñalba, hoy conocida como Altar de la Patria.  

Sin lugar a dudas, fue un día humillante para la historia dominicana, pero queremos contarles más. El volumen 9 del libro titulado: Historia de Santo Domingo: la ocupación haitiana, de Gustavo Mejía Ricart, cuenta de una forma contundente y con amplios detalles esa nefasta entrada.

Nuestros usuarios interesados en leer esta parte de nuestra historia, pueden solicitar el libro arriba mencionado a nuestro correo: usepedibn@gmail.com o a través de este Blog.

martes, 6 de febrero de 2018

Juan Bosch, un escritor prolífico.

Foto de Juan Bosch. Su piel y pelos son blancos. Su rostro de rasgos fuertes muestra una sonrisa. Sus ojos son azules. Viste una chaqueta gris, camisa blanca y corbata azul ultramar con pequeños círculos blancos. La foto está tomada de frente y es de tipo cédula. Detrás y a su izquierda, en un asta, está la Bandera Nacional Dominicana formada por una cruz blanca en el centro y con cuartos azules y rojos.
Foto de Juan Bosch

Sin lugar a dudas, el Profesor Juan Bosch está considerado como uno de los más destacados escritores de cuentos en América Latina. Sin embargo, además de cuentos, escribió ensayos importantes sobre la forma de ser de los dominicanos. Sus discursos también sobresalen por su manera directa y sencilla de enfocar hechos y situaciones.

En el fondo bibliográfico de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña pueden encontrar una cantidad muy diversa de los títulos de Bosch. En especial, en la Unidad de Servicios para Personas con Discapacidad (USEPEDI), tenemos a su disposición las obras de don Juan en formatos accesibles pues, en el 1997, dio permiso para convertir sus escritos cuando un bibliotecario, de los servicios de bibliotecas para ciegos de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, solicitó autorización para llevar a formatos accesibles su producción. En esa visita, miembros de la USEPEDI que acompañaban al bibliotecario Jame Herndon aprovechamos la ocasión para pedir también su permiso para los libros depositados en la Biblioteca Nacional.


Dejamos con ustedes un enlace para que puedan apreciar la cantidad y variedad de títulos de la autoría de Juan Bosch. Cliquea aquí, para entrar al Blog Movimiento 30 de Junio RD donde se encuentra esta información.

viernes, 2 de febrero de 2018

Dedé Mirabal, la última mariposa.

Sobre un fondo verde, una mariposa roja con puntitos negros y blancos está posada en un ramo de flores y con las alas desplegadas.
Especie de mariposa de color rojo
                                                
Dedé Mirabal, "la hermana que no murió". Así la conoció el pueblo dominicano. Durante su vida, ella decía que Dios la mantuvo viva para contarle al país, y al mundo, la historia de sus hermanas.

Las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron asesinadas por el régimen de Rafael L. Trujillo en el 1960. Junto a ellas cayó también, víctima de la tiranía, Rufino Cruz y Disla: un valiente joven que las acompañó sabiendo que al hacerlo, arriesgaba su vida. 

El sábado 2 de febrero del 2014 se difundió la noticia de la muerte de ésta protagonista de la historia del país: había volado al cielo la última mariposa.

La Unidad de Servicios para Personas con Discapacidad, en colaboración con el Teatro Biblio, de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, presentó en el 2014 una modificación de su obra "Algo nació en noviembre" de la autoría de Don Iván García Guerra, titulada "Homenaje a Dedé Mirabal, sus hermanas y Rufino Cruz". A esta puesta en escena asistieron varios miembros de la familia Mirabal y de Rufino Cruz.

Si alguna institución gubernamental o no gubernamental quisiera presentar esta obra, tenemos a su disposición el libreto el cual puede solicitar mediante este Blog o escribiendo a: usepedibn@gmail.com.

Los dejamos con el poema que el escritor y ambientalista Luis Carvajal, escribió para honrar la memoria de esta dominicana ejemplar (el mismo que inicia la obra en homenaje a doña Dedé).

El jardín necesita de tus manos
Luis Carvajal Núñez

Corazón de la tierra
eres cosmos y en cosmos te convertirás
cuando anochezca;
pero un jardín te reclama siempreviva,
siempre madre y hermana y mariposa.

Vuelo de pan y escuela,
ternura que es memoria y es latido,
voz de flor renacida en cada abeja que a tu
huerto se asoma,
madre buena,
guardiana de los duendes y las hadas.

Levántate, no duermas.
Ven a contar historias de la Patria.
Bendice el pan, al sol,
a este mes de febrero cargado de banderas y sermones.

No te vayas aún,
pues te queremos
Siempreviva
en tu jardín de huellas, mariposa.

Te queremos aquí, con tus hermanas.
No te vayas Dedé, ¡te amamos tanto!
y el jardín necesita de tus manos..


Sentada en un banco de su famoso jardín aparece Dedé Mirabal mostrando en su rostro, de facciones regulares y cuyos labios están pintados de rojo, una amplia y hermosa sonrisa. Su tono de piel es café con leche claro y su pelo es negro con un mechón blanco. Lleva lentes recetados. Usa una blusa tipo camisa, con un estampado de pequeños triángulos azules y caquis. La foto es de medio cuerpo y fue tomada de frente.
Foto de Dedé Mirabal, la última mariposa, sentada en su jardín




miércoles, 24 de enero de 2018

Ultimas batallas que sellaron la Independencia dominicana

      A partir de nuestra Independencia, proclamada el 27 de  febrero del 1844, los dominicanos tuvimos que luchar durante 12 largos años para sellar, definitivamente nuestra soberanía. En esos años se libraron diversas batallas en las cuales, perdieron la vida cientos de valientes compatriotas que dieron todo por la Patria.

La última de esas batallas, se libró en dos escenarios: Sabana Larga y Jácuba, localidades de la hoy provincia Dajabón. Fue una  contienda sangrienta. En ella cayeron unos 236 dominicanos que  rubricaron nuestra independencia, con su sangre.

Los generales que comandaron esas batallas fueron, en primer lugar Juan  Luis Franco Bidó, acompañado por Pedro Florentino y Lucas Peña.

viernes, 19 de enero de 2018

Simón Bolívar y la Independencia de Núñez de Cáceres.

En las efemérides del día de hoy, la primera, habla de la negación de Simón Bolívar para apoyar la independencia que quería proclamar José Nuñez de Cáceres, en 1821. Se ha comentado mucho a cerca de este tema; unos juzgan a Bolívar de traidor y otros disculpan su actitud.

Nosotros recomendamos que a los fines de tener una opinión crítica y moderada sobre este asunto, lean por favor el volumen 9, de la Historia de Santo Domingo: la ocupación haitiana, de Gustavo Mejía Ricart.

Si algún usuario de USEPEDI está interesado en esta obra, la tenemos disponible en formatos accesibles para personas con impedimento de acceso a la lectura convencional. Verifiquen nuestra información de contacto aquí mismo en el Blog.

jueves, 18 de enero de 2018

Más sobre Cristóbal Colón

Sin lugar a dudas, se ha hablado mucho a cerca del  ”Descubridor de América”. Según Fray Bartolomé de Las Casas, Colón era una especie de semidiós. Por el contrario, el investigador histórico Vicente Blasco Ibáñez, lo considera un mitómano egoísta y algo tramposo.

Es impresionante leer las obras que fueron escritas a raíz de la llegada del Almirante al Nuevo Mundo. Como siempre, dejamos con ustedes algunos títulos que pueden encontrar en la Web, principalmente en ebiblioteca.org. Allí solo tiene que colocar el nombre del autor o el nombre del libro para encontrarlo con facilidad.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Mujeres de la Independencia

Los usuarios de la USEPEDI pueden solicitar el opúsculo “Mujeres de la Independencia” de la autoría de Betilio Alfau Durán donde encontrarán las biografías de diversas damas que participaron de alguna manera en la tarea independentista del 27 de febrero de 1844.


Este recurso estará disponible en breve en el espacio dedicado a libros en audio en el Portal de la Biblioteca Nacional.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Sencillo homenaje a un mártir desconocido: Rufino Cruz y Disla

Un día como hoy, en el año 1923 nació Rufino Cruz y Disla, llamado por algunos, Rufino De la Cruz. 37 años después pasaría, erróneamente, a las páginas de nuestra historia como un simple chofer que “por mala suerte” acompañaba a las hermanas Mirabal en aquel fatal viaje a Puerto Plata durante cuyo retorno recibieron la muerte de parte de los esbirros de Trujillo. Y, junto a ellas, cayó Rufino.

Como otra parte de la historia infame, en el periódico El Caribe, del 27 de noviembre de 1960 se lee un titular: “Tres hermanas pierden la vida junto al chofer tras éste perder el control del jeep en que viajaban”. O sea, que fue acusado de ser un mal conductor.

La historia de Rufino es muy diferente. Es un héroe desconocido que por no pertenecer a la clase de la élite dominicana ha querido ser dejado en el anonimato.

En nuestro Blog queremos rendir homenaje a este “magnífico joven” como lo llamaron Manolo Tavárez y Leandro Guzmán esposos de María Teresa y Minerva cuando se enteraron de que él había tenido el valor suficiente para acompañarlas en lo que sería su último viaje.


También te dejamos los poemas que interpretó el grupo de “Teatro Biblio”, de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, en su obra de teatro “Algo Nació en Noviembre


“Tu eras solo el amigo”. Iván García Guerra.

Tu cena te espera en la mesa de siempre,
Que es la mesa
Del ya nunca jamás.
¿Qué sucedió con ella?...  
Me refiero al almuerzo
O al simple tentempié
Para hacer el camino;
El que debió esperar
Sin tener esperanzas
De cumplir su destino
Quién sabe cuánto tiempo.
Nadie la disfrutó, ¿cómo dudarlo?

Primero fue la espera
Que el respeto obligaba
Para el papá en la casa,
Para el esposo ido... 
Y luego la noticia
Que con dura presencia
Dio el espacio al olvido
De su muda presencia.
El terror puso un no
En las bocas acalladas
y en las conciencias dormidas
Por la nana del espanto;
ningún hombre se arriesgaba
a llevar las muchachas
donde sus maridos recios;
cualquiera diría  por eso
que los bravos de Ojo de Agua
estaban muertos o presos..
Pero aún quedaba uno,
que ofreció sus servicios
sin pensar en peligros,
enfrentando el destino, 
que hizo suyo el camino
hacia la cárcel lejana..   
Cruz y Disla, apellidos;
y Rufino tu nombre;
hombre al borde del campo,
laborioso y sencillo.
¿Que fue de tu destino?, repito,
y lo digo por la cena;
más también por el otro;
por el tuyo Rufino.
Delisa, tu mujer te previno
del peligro rampante,
y no hablaba de curvas
serpeando sobre abismos;
esos detalles físicos
ya los habías aprendido
en numerosos viajes;
hablaba de la suerte
que siempre ha sido amarga
para humanos rebeldes.
Al menos come algo.

“No, no, no puedo ahora;
hay maridos que esperan sus esposas
y hay amigas que esperan al amigo;
es también el camino muy largo
y el peligro amenaza entre las sombras.
La comida puede esperar.     

¿Qué fue de tu cena,
Y que  fue de ti, Rufino?
Aunque ambos preteridos,
ya el amigo no sería
un forastero en la historia.
Y quiero hablar  de la ausencia que no tiene remedio,
que se irá convirtiendo en congelado olvido,
no importan los esfuerzos
que saquemos de adentro para guardarlo vivo.
Ese olvido comenzó ese día de noviembre;
veinticinco del año sesenta del vigésimo siglo.
Se habla de la memoria
de aquellos que no se olvidan
de los héroes que escribieron
con su sangre nuestra historia.
Tu nombre fue pequeño, campesino;
tu apellido vulgar aunque divino a medias,
más te has quedado detrás, tímidamente,
tal si hubieras querido que así fuera:
porque eran ellas las que importaban;
tú eras sólo el amigo.
Mas tu solidario espíritu traspasó las barreras
que forjó cobardía;
¿Quién sabe si temiste? ...  
¡¿Y quién no?!...

Pero aún así fuiste
a cumplir un deber
que tu mismo te imponías.   
No faltará quien diga
que no sabías del peligro;
que eras un conductor;
(chofer suena aun más chiquito,
si quieren denigrarte)
o que fuiste sólo por que te pagaban;
que no eras nada,
que tan solo te tocaba la desgracia en ese día.   

Y el que lo diga no sabe
que nunca se “conoce” la desdicha;
ni se presiente o  se augura.   
porque los protagonistas
de la vida o la historia
no está procurando serlo;
simplemente se dedican,
son fieles, a lo que creen
y creen en lo que defienden,
ya sea un cosmos o un idea,
una patria o una familia,
el honor o simplemente
la amistad.
Además de la cena sobre la mesa
te espera en tu casa la justicia a tu memoria;
te aguarda el  mote de héroe.
¿Porqué quieren negarte el tercer apellido?,
No lograrán hacerlo,
puedes estar seguro:
ya es tu nombre ganado
desde que viniste al mundo
con tu espíritu crecido.
Y lo diste a conocer 
con la decisión tomada,
de cumplir con tu palabra
que empeñaste.
ofreciendo junto a ellas
sin pensarlo dos veces...
y tranquilo...
tu propia vida.
Héroe...   ¡Héroe Rufino!

Elegía sexta. Aída Cartagena Portalatín

¡Dame valor justicia que esperamos!
Quiero aclararme el cuerpo, el alma, la conciencia.
Quiero recordar llorando cuatro muertes:
Fieles a los tres esposos en la cárcel
apresados volvían de Puerto Plata.
Era noche de Noviembre allá arriba en la montaña.
Por un camino al abismo el Tirano de la Muerte
seguía las tres hermanas.
Junto a dulce-claro-arroyo con olor a junco y musgo
(sombras, fantasmas, desvelos).  
Sin luz en aquel silencio fueron inmoladas ellas.  
Sin socorro, sin defensa
cayeron las tres hermanas
para levantarse luego.
Las hijas, ¿dónde están?, digan...
Un clarín entre la yerba responde:
¡Inmortalidad!  
Por querer la patria libre el abismo está doblando.
Escudo, bandera y pueblo
con lágrima y corazón a las hermanas levantan.
El símbolo de Justicia
con acusador silencio
no vacila bajo el cielo.
Dolor, cárcel y látigo darán un color al tiempo.
¡Cobarde, muerte trágica!
Cayeron las tres hermanas para levantarse luego.
¡Oh Cristo de los milagros echa flores, echa flores!
Palmas y maíz crecido,
la mujer, el hombre, el niño,
madre, esposos e hijos lloran por las tres hermanas
que el Jinete de la Muerte lanzó en Noviembre al abismo.
En un caballo de hierro viajó esa noche la muerte.
El Jinete era el Tirano. ¡Música, tambor, bandera!
¡No muere la Libertad!    
Levantadas para siempre cayeron mártires:
Patria, Minerva, María Teresa.  
Y que nadie olvide tu labor de chofer Rufino Cruz y Disla.  
¿Qué hacemos con tu muerte?
¡Envolverla también con tu bandera!
Dejarte junto a ella, a la intemperie
como una piedra de mármol levantada
que recuerde el aullido de la noche de bestias,
que recuerde los látigos,
los golpes y las querellas provocados
Por la nefasta jauría que interpretaba el mandato
inmolando a las niñas de la Patria,
inmolándote Rufino de la Patria,
gloria a ti heroico conductor.
Deja que te sofoque la alabanza.
¡Deja que te abrigue tu bandera